La noche se sentía diferente
Parecía llenarse de un nuevo olor
Se sentía a comienso
Parecía llenarse de un nuevo olor
Se sentía a comienso
En la arena enterraba más que sus pies
la humedad de la profundidad de cada grano
Acariciaba ese ser a su lado
Acariciaba ese ser a su lado
invisible
Llamándole
Llamándole
SOLEDAD
Compartía
entonces un regalo
frente al mar
Lo arojaba al viento
Llamándole
Lo arojaba al viento
Llamándole
TIEMPO
Cerrando los ojos
Respirando profundo
Recordaba
El ritmo en su pecho
Le llamaba
Respirando profundo
Recordaba
El ritmo en su pecho
Le llamaba
CORAZON